{"id":13122,"date":"2024-02-04T15:41:04","date_gmt":"2024-02-04T14:41:04","guid":{"rendered":"https:\/\/forogogoa.org\/?p=13122"},"modified":"2024-02-04T15:41:06","modified_gmt":"2024-02-04T14:41:06","slug":"en-la-necesidad-solidaria-de-los-demas-la-fragilidad-se-hace-costura-comunitaria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/en-la-necesidad-solidaria-de-los-demas-la-fragilidad-se-hace-costura-comunitaria-2\/","title":{"rendered":"&#8220;En la necesidad solidaria de los dem\u00e1s, la fragilidad se hace costura comunitaria&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p>REMEDIOS ZAFRA&nbsp;Ensayista e investigadora<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Explic\u00f3, en el Foro Gogoa, d\u00f3nde queda la esperanza en un mundo conectado y movido por fuerzas monetarias que est\u00e1n transformando las maneras de vivir el presente y de entender el futuro<\/h2>\n\n\n\n<p>Trini D\u00edaz<\/p>\n\n\n\n<p>PAMPLONA&nbsp;|&nbsp;04\u00b702\u00b724&nbsp;|&nbsp;<em>Foto Remedios Zafra.<\/em>&nbsp;OSKAR MONTERO<\/p>\n\n\n\n<p>Sus palabras son testimonio y convicci\u00f3n de que la fragilidad teje comunidad y alimenta la esperanza en un presente fr\u00e1gil, individualista y competitivo. La necesidad solidaria de los dem\u00e1s es el ant\u00eddoto para afrontar el futuro \u201call\u00ed d\u00f3nde la ansiedad, la contingencia y la precariedad se normalizan como nuevos lenguajes afectivos del desaliento y del riesgo de desarticulaci\u00f3n colectiva\u201d. Contra el pesimismo receta conciencia, alianza e imaginaci\u00f3n. Para&nbsp;<strong>Remedios Zafra&nbsp;<\/strong>detenernos a pensar en la esperanza, como sujetos y c\u00f3mo comunidad, se hace hoy y ahora un mandato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En su \u00faltimo ensayo \u201cFr\u00e1giles: cartas sobre la ansiedad y la esperanza en la nueva cultura\u201d propone pensar nuestra \u00e9poca desde la vulnerabilidad \u00bfpor qu\u00e9?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que en la necesidad solidaria de los otros, la fragilidad se hace costura comunitaria. La vulnerabilidad reconocida obliga al sujeto a frenar y a sostenerse en los de al lado. En la nueva cultura del trabajo, muchas personas viven aisladas frente a las pantallas, agotadas y ansiosas, sobremedicadas, descansando solo para volver a trabajar, afrontando la vida como una carrera marcada por los plazos y los n\u00fameros. A menudo, no somos capaces de generar el desv\u00edo por nosotros mismos, y es cuando una hermana, una amiga, alguien que nos importa y a quien importamos, puede ayudarnos en este cometido.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo surge la idea de Fr\u00e1giles?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 motivada por una voz an\u00f3nima que podr\u00eda ilustrar esas vidas que hoy retratan nuestra \u00e9poca, en este caso se trataba de una periodista, para muchos una privilegiada con acceso a trabajos temporales sin razones para sentirse angustiada y que tras leer \u201cEl entusiasmo\u201d, mi ensayo anterior sobre c\u00f3mo la pasi\u00f3n es instrumentalizada normalizando formas de precariedad, me interpel\u00f3 reclam\u00e1ndome que hab\u00eda descrito una vida-trabajo que se parec\u00eda a la suya y que mirada desde las similitudes narradas le parec\u00eda conflictiva y menos vivible. Esta voz an\u00f3nima preguntaba, \u00bfd\u00f3nde queda la esperanza?.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEl malestar es el punto de partida necesario para la esperanza?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El malestar es parte de la conciencia y lo necesitamos para la esperanza. Me refiero al malestar que surge como incomodidad ante lo doloroso o lo intolerable sin caer en el pesimismo y que nos lleva a pedir, reclamar o, en muchos casos, creer. Habitualmente esas reclamaciones no pueden ser resueltas por uno mismo sino que necesitan de la implicaci\u00f3n social y de los dem\u00e1s. Es como cuando alguien con un familiar enfermo te dice: \u201cla esperanza est\u00e1 en saber que alguien est\u00e1 trabajando por curarle\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde reside la esperanza?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que en la conciencia de fragilidad convertida en lazo social y en cuidado, pero tambi\u00e9n en el desv\u00edo que nos saca de la resignaci\u00f3n y se ayuda de imaginaci\u00f3n e implicaci\u00f3n por un futuro mejorado en tanto imperativos para comprender y transformar el mundo. La esperanza de la que hablo es un afecto que pone el foco en lo comunitario, en el poder que una sociedad tiene para mejorar las cosas, y que acompa\u00f1ada de conciencia e imaginaci\u00f3n no est\u00e1 exenta de rebeld\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afrontar el futuro sin caer en el desaliento?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La esperanza est\u00e1 re\u00f1ida con el pesimismo pero no con el malestar y mucho menos con el malestar que aqu\u00ed reivindico: el que nace de la inquietud de la conciencia y puede transformarse en una espera rebelde e inconforme con la resignaci\u00f3n. Solo cuando pensamos que algo puede, que algo debe cambiar, el hilo de la esperanza germina. Es entonces que a la conciencia de injusticia, desigualdad o dolor se une esa conciencia que se dice: \u201cesto no puede ser, algo tenemos que hacer\u201d. El desaliento juega a favor de un sistema econ\u00f3mico que favorece el individualismo y boicotea los v\u00ednculos comunitarios que precisamos para la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si la esperanza se fragua en comunidad, \u00bfc\u00f3mo podemos construirla?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La comunidad se construye con lazos que hablan de un \u201cme importas, te importo, nos importamos\u201d. Si os fij\u00e1is, una caracter\u00edstica del capitalismo es que los intercambios prescinden de lazos morales entre las personas, pero los necesitamos. En el feminismo y la sororidad encuentro una potente analog\u00eda para la esperanza, que nos habla de un poder distinto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfSe trata, entonces, de cambiar la manera de ejercer el poder patriarcal?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las formas de dominio que han prevalecido en nuestra cultura hablan de un poder como juego b\u00e9lico o lucha entre bandos, que solo concibe triunfo frente a derrota, valientes frente a temerosos, y educa a unos y otras para serlo. Es un poder de sometimiento y no de hermandad; es decir, no es horizontal ni solidario. Aceptar la repetici\u00f3n de esta forma de poder y miedo, educado ahora de la mano del tecnocapitalismo, supondr\u00eda descartar acciones positivas como la autocr\u00edtica, la generosidad o la bondad de nuestros proyectos de vida, trabajo y futuro, dando como alternativa el triunfo de lo mismo: un mundo insolidario de desconfianza, injusticia y agresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una vida que merezca la pena vivirse, \u00bfdebe poner en el centro los cuidados?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para amortiguar la angustia y la desesperanza no solo hay que trabajar identificando y enfrentando a quienes las causan, sino por los lazos que nos vinculan y pueden transformar las reglas del juego. Tantos siglos hablando de h\u00e9roes, batallas, perdedores y culpables, resulta agotador y est\u00fapido; \u00a1si ya somos fr\u00e1giles! \u00bfno debi\u00e9ramos, por fin, comenzar a cuidarnos? Creo que \u201cuna vida que merezca la pena vivirse\u201d necesita probar otras tentativas, cambiar la palabra victoria por cuidado mutuo. Solo cuando entendemos la vida como cuidado de distintas vidas y del planeta evitamos repetir la historia de siempre. Bien saben quienes cuidan que vivir requiere tambi\u00e9n aprender a hacerlo como seres vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 futuro nos anticipa el capitalismo tecnol\u00f3gico?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El futuro como algo mejorado que nos moviliza se proyecta hoy boicoteado, negado a los m\u00e1s j\u00f3venes cuando hablamos de una \u201cjuventud sin futuro\u201d, o dibujado como un listado de desgracias y cat\u00e1strofes \u201csentenciadas\u201d sobre las que sentimos que no podemos intervenir. La dificultad para construir un futuro con trabajo estable y vivienda en un lugar y planeta seguros, pero sobre todo la vivencia tecnol\u00f3gica, empuja a las personas a vivir lo que la antrop\u00f3loga brasile\u00f1a Paula Sibilia denomina un presente presentificado, favoreciendo actitudes m\u00e1s ego\u00edstas y competitivas que casan muy bien con el capitalismo tecnol\u00f3gico: \u201csi t\u00fa quieres, puedes\u201d, \u201ct\u00fa eres el producto\u201d, \u201cb\u00fascate la vida\u201d, entre otros lemas que subestiman el v\u00ednculo colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa tecnolog\u00eda est\u00e1 transformando las formas de entender el futuro e incluirlo en nuestras vidas?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A priori, pensar en una cultura tecnol\u00f3gica regida por fuerzas monetarias nos lleva a pensar en c\u00f3mo hoy se prima la productividad competitiva centrada en uno mismo y sostenida en aceleraci\u00f3n, caducidad y l\u00f3gicas acumulativas. Creo que estas inercias favorecen la celeridad del presente continuo, la impresi\u00f3n frente a la concentraci\u00f3n, el vistazo frente a la lectura pausada, la idea preconcebida frente a la innovadora, pero tambi\u00e9n esa terror\u00edfica forma de entender la sociedad desde la polarizaci\u00f3n y el manique\u00edsmo cuando la elecci\u00f3n es ser adscritos entre dos opciones: bando A, bando B, ganador-perdedor, como si el mundo fuera m\u00e1s un videojuego.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfSustituir\u00e1n las m\u00e1quinas al ser humano?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pensamos en la tecnolog\u00eda tendemos a imaginar las m\u00e1quinas futuras como si fueran humanos, y pasamos por alto que los humanos cada vez m\u00e1s nos parecemos o actuamos como las m\u00e1quinas, mec\u00e1nicamente, protocolizados, bajo inercias donde normalizamos delegar hasta los dilemas \u00e9ticos en la tecnolog\u00eda y a relacionarnos mediados habitualmente por pantallas. En cierta forma, mientras el planeta se calienta asistimos a una suerte de enfriamiento humano que premia la eficacia en detrimento de la empat\u00eda. La cuesti\u00f3n quiz\u00e1 ser\u00eda \u00bfmaquinizar\u00e1n las m\u00e1quinas al ser humano?.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLas posibilidades de inmersi\u00f3n virtual son un refugio peligroso frente a una realidad problem\u00e1tica?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La confluencia de lo real, lo simb\u00f3lico y la fantas\u00eda a trav\u00e9s de los marcos digitales permite distintas formas de evasi\u00f3n, entretenimiento y experimentaci\u00f3n de la vida y del futuro. Pero ocurre que cuando faltan alternativas vitales o el mundo de afuera nos supera es f\u00e1cil caer arropados por la inmersi\u00f3n tecnol\u00f3gica y desnortados colectivamente. Me pregunto hasta qu\u00e9 punto la capacidad inmersiva de las vidas proyectadas en las pantallas, puede ser un recurso de docilidad goloso para los capitalismos y poderes por llegar, un mundo resignado cuando la esperanza est\u00e1 en crisis.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La pantalla nos permite verlo todo al mismo tiempo, pero \u00bfmueve conciencias?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es \u201cun todo\u201d donde curiosamente el conflicto mueve m\u00e1s audiencia que la bondad o la justicia, donde las personas viven enganchadas a las pantallas y al presente. Algo terror\u00edfico de la \u00e9poca es la hipervisibilizaci\u00f3n constante de los conflictos de un mundo donde nos sentimos desubicadas y desesperanzadas. Y es crucial entender que ese pesimismo empujado puede ser fuente de desmovilizaci\u00f3n colectiva y de desapego social, genera resignaci\u00f3n (esa gasolina para el fuego de la desigualdad). Como dijo el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Jacques Derrida, \u201clo terror\u00edfico del animal de ojos duros y de mirada seca es que ve todo el tiempo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 consecuencias trae la crisis de esperanza?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Es la base de la cultura precaria e individualista que alimenta la desigualdad contempor\u00e1nea y la ansiedad normalizada, incentivando acumular, pasar epid\u00e9rmicamente por las cosas, centrarse en uno mismo, lograr m\u00e1s y m\u00e1s r\u00e1pido, alimentando esa ansiedad como base del consumo como respuesta. Una ansiedad que nos habla de c\u00f3mo gran parte de los miedos y malestares contempor\u00e1neos tienen que ver con c\u00f3mo lo que nos perturba no es afrontado por el pensamiento, la lectura o conversaci\u00f3n pausada, lo que las humanidades ayudaban a afrontar, sino que son respondidas con impaciencia, tapadas de pantallas y f\u00e1rmacos, botones r\u00e1pidos que apagan lo que duele sin abordarlo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Respondemos con botones y pastillas que nos permiten seguir produciendo.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ambos son respuesta de la \u00e9poca para paliar lo que duele sin dejar de producir, pero cayendo como adictos. La qu\u00edmica responde hoy al sufrimiento con peri\u00f3dicas dosis que alivian el malestar durante un rato, o durante el resto de la vida si se normaliza su consumo, porque se naturaliza la ansiedad como problema. La diversidad de pastillas para los miedos contempor\u00e1neos pueden hoy subir el grado de concentraci\u00f3n, bajar la inquietud y regular la inseguridad como el panel de control ps\u00edquico de una estabilidad consensuada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa cultura digital nos presenta un mundo simplificado, ocultando lo complejo?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo complejo requiere tiempo y el tiempo se vive de otra manera. Pero tambi\u00e9n observamos que Internet visibiliza un mundo mientras su tecnolog\u00eda suele invisibilizarse como lente. De hecho, a medida que la digitalizaci\u00f3n ha avanzado, los estratos matem\u00e1ticos y tecnol\u00f3gicos se han hecho m\u00e1s opacos, los aparatos se han hecho m\u00e1s herm\u00e9ticos y el contenido no deja ver la capa de programaci\u00f3n, las instrucciones, la ideolog\u00eda\u2026 Desde los noventa hemos asistido al cierre de esas capas y sus mecanismos son enceguecidos por todo lo que nos ofrec\u00edan, pasando por alto m\u00e1s de veinte a\u00f1os de cesi\u00f3n gratuita de nuestros datos con los que conocernos y anticiparnos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En las redes \u00bfnos convertimos en producto y marca?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Las redes se construyen sobre la conversi\u00f3n del sujeto en producto y marca, un sujeto ensimismado que, en tanto est\u00e1 expuesto en el escaparate digital, est\u00e1 tambi\u00e9n sometido al escrutinio p\u00fablico todo el tiempo. Si en otro tiempo el problema fueron las sombras, hoy lo que perturba es el exceso de focos y luces que, en un mundo interfaceado por pantallas, dificultan la atenci\u00f3n, alientan saciar lo que se desea ya y priman al yo como protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfLa vida espiritual y las humanidades se subestiman en este universo tecnocapitalista?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La cultura digital prima ideas neoliberales de \u00e9xito y triunfo ligadas al yo y al capital, con trabajos precarios y competitivos orientados al beneficio r\u00e1pido y al entretenimiento envasado donde lo muy visto es lo m\u00e1s valioso. No es balad\u00ed que paralelamente al crecimiento de negacionismos de la ciencia acrecentados en las redes, y a la primac\u00eda de saberes cuantificables que han puesto en la estad\u00edstica y en las matem\u00e1ticas el coraz\u00f3n estructural de la nueva cultura, los saberes que se ocupan del arte, de la conciencia cr\u00edtica y de la \u00e9tica, que ayudan a pensarnos en la complejidad y la contradicci\u00f3n, sean cuestionados. La poes\u00eda, la filosof\u00eda y el arte son lugares privilegiados donde es posible hacer convivir contradicciones, subjetividad, \u201cpensamiento con alma\u201d, complejidad no domesticada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un dato preocupante es que Google es el primer lugar al que acudimos cuando algo \u00edntimo nos preocupa.<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pensamos que estamos a solas. Y s\u00ed, las preocupaciones tienden a compartirse no solo -o no tanto- con los dem\u00e1s humanos, sino con la propia m\u00e1quina porque en la intimidad de la habitaci\u00f3n conectada, sin testigos aparentes, las preguntas sobre: la soledad, la enfermedad, el aborto, el miedo o el suicidio llegan a Google antes que a familiares y amigas. Es parte del gran poder con el que hemos alimentado a las tecnol\u00f3gicas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La inteligencia artificial en las redes, \u00bfnaturaliza sesgos y estereotipos? \u00bflos algoritmos perpet\u00faan las desigualdades?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No tienen por qu\u00e9, pero su inercia es conservadora. Ahora que tenemos acceso a una multiplicidad de visiones del mundo, nuestras redes son curiosamente muy homog\u00e9neas y solemos relacionarnos con personas que piensan muy parecido porque la diferencia y el disentimiento son f\u00e1cilmente apagados con un bot\u00f3n. Lejos de promoverse una diversidad, las formas predominantes en nuestra interacci\u00f3n digital en redes son homog\u00e9neas y dir\u00eda que mucho m\u00e1s estereotipadas que antes. Sobre este asunto, la cient\u00edfica de datos Cathy O\u2019Neil advierte del riesgo de desigualdad que promueven determinados modelos matem\u00e1ticos usados por las tecnol\u00f3gicas, no solo por su opacidad y escala, sino porque para que los datos sean operacionalizados precisan ser homogeneizados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los discursos negacionistas y populistas se imponen en la red. \u00bfPodemos cambiar esa tendencia?<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En la hegemon\u00eda de la precariedad y en los modos predominantes de la cultura conectada se favorece la inercia, el seguir en la rueda de lo preconcebido, porque tolera mejor la velocidad y el exceso. Y \u00e9sta es una rueda a favor de los movimientos m\u00e1s conservadores y de compartimentos estancos, que parecen moverse dando vueltas a lo mismo. En esa inercia, la esperanza tambi\u00e9n est\u00e1 en el desv\u00edo frente a lo siempre igual; es decir, en interrumpir esa rutina de aceptaci\u00f3n y provocar un giro que encienda la esperanza de que el cambio es posible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>REMEDIOS ZAFRA&nbsp;Ensayista e investigadora Explic\u00f3, en el Foro Gogoa, d\u00f3nde queda la esperanza en un mundo conectado y movido por fuerzas monetarias que est\u00e1n transformando las maneras de vivir el presente y de entender el futuro Trini D\u00edaz PAMPLONA&nbsp;|&nbsp;04\u00b702\u00b724&nbsp;|&nbsp;Foto Remedios Zafra.&nbsp;OSKAR MONTERO Sus palabras son testimonio y convicci\u00f3n de que la fragilidad teje comunidad y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13116,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[542],"tags":[],"table_tags":[],"class_list":["post-13122","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas-eu"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13122","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13122"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13122\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13124,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13122\/revisions\/13124"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13116"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13122"},{"taxonomy":"table_tags","embeddable":true,"href":"https:\/\/forogogoa.org\/eu\/wp-json\/wp\/v2\/table_tags?post=13122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}