12/03/2002

LAS MUJERES EN LAS IGLESIAS CRISTIANAS: EL CAMINO DE LA EXCLUSIÓN A LA INCLUSIÓN

LAS MUJERES EN LAS IGLESIAS CRISTIANAS: EL CAMINO DE LA EXCLUSIÓN A LA INCLUSIÓN
  • Hora: 20:00
  • Lugar: Salón de Actos del Instituto de la Plaza de la Cruz
  • Ponente:De Vallescar Diana De Vallescar Diana

La exposición apunta al “hecho de la exclusión de las mujeres” en las Iglesias Cristianas y de forma indisociable al “horizonte de su inclusión”. Algo que puede interpretarse como una distancia que acortamos en la medida que hacemos un camino por el que logramos captar, reconocer y desmantelar las múltiples exclusiones que sufren las mujeres del Primer y Tercer Mundo, junto con los mecanismos que las crean, sustentan y reciclan.
Esta es una tarea y desafío que compete a todas y todos, pero no todas y todos, por causas diversas, estamos en condiciones de poder, cuando menos, vislumbrar dicha situación. Y sólo cuando alcanzamos a ver algo–una primera condición para el cambio-podemos empezar a dudar, interrogarnos y disponernos para intentar ciertos cambios conjuntos.
Hay que agregar que para comprender a fondo toda esta cuestión es necesario–como ya ha mostrado la postmodernidad en sus análisis de corte sociocultural–incorporar distintos enfoques y planteamientos, bajo una perspectiva diacrónica y sincrónica. De manera que podamos desvelar los cruces y entrecruces mediante los cuales se articuló y legitimó la exclusión de las mujeres para ir desbloqueando a nivel mental y de las prácticas concretas, sin ignorar procesos ni el peso real de nuestras tradiciones, y construir poco a poco sociedades e iglesias inclusivas.
Por último, el horizonte de la inclusión de las mujeres en nuestras iglesias, no puede contemplarse de manera aislada y ajena a las relaciones cotidianas que establecen entre sí los hombres y mujeres, de nuestras sociedades y culturas. Ya que en principio nuestras iglesias forman pare de ese entramado histórico y sociocultural. Pero además, comparten la problemática de la exclusión de las mujeres. Sin embargo, hay que reconocer que ya se está abriendo una brecha considerable, entre nuestra iglesia y sociedades por sus modos de acoger, plantear e incorporar propuestas de solución a dicha problemática.