15/01/2009

BANCA ÉTICA Y CIUDADANÍA

BANCA ÉTICA Y CIUDADANÍA
  • Hora: 20:00
  • Lugar: Salón de Actos del Instituto de la Plaza de la Cruz
  • Ponente:De La Cruz Cristina De La Cruz Cristina

Resultan sorprendentes las reacciones que provocan todas aquellas iniciativas que se presentan en sociedad con el calificativo de “éticas”. No faltan ejemplos para justificar el recelo cuando así se autodenominan entidades u organizaciones financieras a las que no acompaña una trayectoria que avale esta legitimidad ética o cívica que reclaman para sí. Nuestra actualidad confirma esta sospecha con una inquietante asiduidad: los hechos muestran que la ética y la economía no siempre van de la mano.

Esto, que es cierto (no lo podemos dudar), es un argumento difícil de cuestionar. De hecho, nos hemos empeñado en no ponerlo en cuestión nunca. Nos empeñamos en darlo por válido siempre. Y eso es lo que nos lleva a hacer superlativa nuestra sospecha hacia todo aquello que se presenta ante nosotros con el calificativo de “ética”. No nos fiamos de la ética. La economía la padecemos con resignación, como si nosotros no tuviésemos nada que ver (y mucho menos que hacer) con lo que ocurre en esa esfera de lo económico. Ante la ética, en cambio, nos sentimos más fuertes para ponerla en cuestión. Y para desconfiar de sus pretensiones. La economía nos sobrepasa: pensamos que no podemos hacer nada por evitar que ocurra lo que de hecho ocurre en ella. Soportamos con una bochornosa tolerancia las injusticias que crea, las desigualdades que provoca. Y en realidad, no lo olvidemos, lo que apoyamos con esa falsa inocencia es que la “maquina” de la exclusión de nuestras sociedades no pare nunca, y siga funcionando con una normalidad que resulta ofensiva.

En esta sesión no vamos a detenernos a rebatir estos argumentos. A fin de cuentas, ese desencuentro entre ética y economía lo alimentan quienes de verdad están empeñados en que ambas no se encuentren nunca. Lo que proponemos para la reflexión es explicar cuáles son los pilares éticos en los que se debe sustentar un proyecto de banca ético para ser considerado como tal y cuáles son los retos que a nosotros como ciudadanos nos plantean estas alternativas. Se trata en definitiva de invitaros a compartir un espacio de reflexión con aquellos que quieran asumir la responsabilidad de plantear con seriedad y realismo una alternativa al actual sistema económico.